Fuimos a su habitación al acabar las clases, pero no estaban. Los buscamos por todas partes pero nadie les había visto. Nos empezamos a preocupar.
Al amanecer vimos una silueta reflejada en el espejo. Peter se levantó y chilló. Alex estaba en el baño, lleno de sangre. Observé toda su figura y reconocí el objeto que tenía entre sus manos. Sostenia en ellas una pistola.
Fue cuando se retiró las manos de la cara que nos dimos cuenta de que estaba llorando. Peter me miró y me dijo que intentara huir. Lentamente se acercó e intentó calmarlo. En cuanto vi que conseguía, muy despacio, quitarle la pistola, abrí la puerte y me fui corriendo a buscar ayuda. Me tropecé con dos chicos por el pasillo y les pedí que llamaran a la policía, pero que ni se les ocurriera entrar en aquella habitación. De mientras, fui a buscar a Scarlett.
Su puerta estaba abierta y no dudé en entrar. Estaba allí, tirada en el suelo. Un charco de sangre rodeaba su cuerpo pero, aún así, fui a comprobar si aún respiraba.
Su pulso era débil y su corazón, enseguida, dejó de latir. Me aparté y empecé a llorar. Había muerto en mis manos.
Cuando fui capaz de levantarme e irme vi algo familiar tirado en el suelo. Una máscara blanca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario